jueves, 21 de marzo de 2013

Posiciones morales y temas políticos


Disposiciones para recibir la eucaristía

En el Documento de Aparecida, una declaración conjunta de los obispos de América Latina, el entonces cardenal Bergoglio, presidió el equipo de redacción del Documento final.79
El texto en su parágrafo 436 dice que "Debemos atenernos a la 'coherencia eucarística', es decir, ser conscientes de que no pueden recibir la sagrada comunión y al mismo tiempo actuar con hechos o palabras contra los mandamientos, en particular cuando se propician el aborto, la eutanasia y otros delitos graves contra la vida y la familia. Esta responsabilidad pesa de manera particular sobre los legisladores, gobernantes y los profesionales de la salud".80 81 82
Bergoglio también mantuvo una postura crítica hacia los sacerdotes que no bautizan a los niños nacidos de parejas no casadas o a los hijos de madres solteras, porque «apartan al pueblo de Dios de la salvación».83

Crítica a la pobreza y la desigualdad social

En 2009 intervino en un seminario sobre Políticas Públicas, organizado por la Escuela de Posgrado Ciudad Argentina (Época), laUniversidad del Salvador y la Universidad Carlos III de Madrid, donde participaron también el exministro español Tomás de la Quadra-Salcedo, el rabino Sergio Bergman (conocido por su militancia en el PRO, partido opositor al gobierno de Kirchner) y la senadora Hilda González de Duhalde, perteneciente a sectores del peronismo en la oposición, donde la intervención más sonada fue la del cardenal, que criticó la situación por la que atravesaba Argentina, reprochando al Gobierno lo que él consideraba como una falta de acción para frenar la pobreza en su país,84 situación que sería "inmoral, injusta e ilegítima", al ocurrir en una nación que posee las condiciones económicas necesarias para evitar esos daños. "En lugar de eso, pareciera que se ha optado por agravar más las desigualdades", opinó el entonces primado de la Iglesia católica argentina, para quien "los derechos humanos85 se violan no sólo por el terrorismo, la represión y los asesinatos, sino también por estructuras económicas injustas que originan grandes desigualdades". Ante esto, reclamó una respuesta "ética, cultural y solidaria" para saldar la deuda social con millones de argentinos, en su mayoría niños y jóvenes, y aseguró que es imperativo luchar para cambiar las causas estructurales y las actitudes personales o corporativas que generan esta situación. Hizo hincapié en la alarmante fuga de capitales que padece el país: "Hay aproximadamente 150.000 millones de dólares de argentinos en el exterior, sin contar los que están fuera del sistema financiero, y los medios de comunicación nos dicen que siguen yéndose de Argentina, aproximadamente, otros 2.000 millones de dólares más al mes", afirmó. "¿Qué se puede hacer para que estos recursos sean puestos al servicio del país, en orden a saldar la deuda social y generar las condiciones para un desarrollo integral?", preguntó.
Durante una huelga de 48 horas de servidores públicos en Buenos Aires, Bergoglio opinó sobre las diferencias entre los "pobres perseguidos por pedir trabajo, y los ricos que son aplaudidos por huir de la justicia."86 Ha sido crítico con lo que llamó un "acostumbramiento" a la pobreza,87 y se hace patente en algunos de sus comentarios su oposición al gobierno de Kirchner en éste y otros temas.88 89

Disposición al diálogo interreligioso

Es por su disposición al diálogo que Bergoglio ha sido un gran defensor del diálogo interreligioso.90 En su libro Sobre el cielo y la tierrase recogen las conversaciones que mantuvo con el rabino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano.91
Sobre lo que en su opinión es una falta de diálogo entre sus compatriotas escribió que:
«Sucumbimos víctimas de actitudes que no nos permiten dialogar: la prepotencia, no saber escuchar, la crispación del lenguaje comunicativo, la descalificación previa y tantas otras. El diálogo nace de una actitud de respeto hacia otra persona, de un convencimiento de que el otro tiene algo bueno que decir, supone hacer lugar en nuestro corazón a su punto de vista, a su opinión y a su propuesta. Dialogar entraña una acogida cordial y no una condena previa. Para dialogar hay que saber bajar las defensas, abrir las puertas de casa y ofrecer calidez humana. Son muchas las barreras que en lo cotidiano impide el diálogo: la desinformación, el chisme, el prejuicio, la difamación, la calumnia. Todas estas realidades conforman cierto amarillismo cultural que ahoga cierta apertura hacia los demás. Y así traban el diálogo y el encuentro.»92
El mismo día de su nombramiento como papa de la Iglesia católica, Francisco envió una carta al rabino jefe de Roma Riccardo Di Segni, en la que expresaba su deseo de contribuir al progreso de las relaciones ante ambas religiones, que se fueron fortificando progresivamente en las últimas décadas.93

Aborto, eutanasia y anticoncepción

El cardenal Bergoglio, acorde con la postura oficial de la Iglesia sobre estos temas, ha alentado a su clero y a los laicos a oponerse tanto al aborto como a la eutanasia, describiendo el movimiento pro-elección como una "cultura de la muerte" y defendiendo en contraposición la denominada "cultura de la vida": defender la vida desde su concepción, durante la juventud, la vejez y hasta la muerte natural.94 Bergoglio rechaza el uso de anticonceptivos y se opuso a su distribución gratuita por parte del gobierno argentino.95 96

Oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo


Aunque estaba de acuerdo con lasuniones civiles, el cardenal Bergoglio manifestó su rechazo a la ley 26.618promovida por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Una de las cuestiones en las que el entonces cardenal Bergoglio se enfrentó al Gobierno argentino fue la ley 26618, mediante la cual, entre otros cambios,97 se reformó el Código Civil para permitir el matrimonio con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo, también conocido como «matrimonio igualitario». El cardenal estaba de acuerdo con las uniones civiles de personas del mismo sexo, aunque no con el matrimonio homosexual.27 98
El 9 de julio de 2010, días antes de su aprobación, se hizo pública una carta de Bergoglio destinada a las monjas carmelitas de Buenos Aires,99 en la que instaba a las religiosas a pedir por los legisladores para que hagan un bien a la patria, utilizando la cita bíblica «esta guerra no es vuestra sino de Dios», refiriéndose a dicho proyecto, que contemplaba, entre otras cosas, que las personas homosexuales pudieran contraer matrimonio y adoptar niños, hechos calificados en dicha carta como «la pretensión destructiva del plan de Dios».100 El expresidente Néstor Kirchner criticó lo que él denominó «presiones» de la Iglesia sobre este asunto.101
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner acusó en duros términos a Bergoglio por la campaña contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, que se debatía en el Congreso. Fernández de Kirchner juzgó la postura de la Iglesia como propia de «tiempos medievales y de la Inquisición».102

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